Uso de KBabel

Trabajando con KBabel

Atención: KBabel era la herramienta de traducción que se usaba en los tiempos de KDE 3. Aunque todavía puede resultar útil para realizar algunas comprobaciones, resulta engorroso instalarla en un escritorio KDE 4. La herramienta actual de traducción de KDE 4 es Lokalize.

Vista general del administrador de catálogos de KBabel Una vez que hayamos descargado localmente los paquetes y antes de comenzar a traducirlos por primera vez es necesario configurar KBabel. Lo primero que hay que hacer es ejecutar el Administrador de catálogos de KBabel y seleccionar la opción del menú Preferencias | Configurar KBabel - Gestor de catálogos. En la pestaña General solo será necesario rellenar los campos Directorio base de archivos PO y Directorio base de archivos POT para que apunten a nuestros directorios locales donde se almacenan dichos archivos. Tras pulsar el botón Aceptar se leerá la información contenida en dichos directorios y se mostrará el estado actual de la traducción, con una relación de los mensajes cuya traducción es dudosa y de los que todavía no se han traducido.

Si hacemos doble clic con el ratón sobre cualquiera de estos archivos, se cargará en la herramienta de traducción KBabel.

De nuevo, antes de comenzar a traducir, habrá que configurar KBabel. Para ello, seleccionamos la opción del menú Preferencias | Configurar KBabel. Los detalles más importantes que no debemos dejar sin configurar son los siguientes:

  • Nuestro nombre.
  • Nuestra dirección de correo electrónico.
  • El nombre completo del idioma (en nuestro caso, Español).
  • El idioma abreviado (en nuestro caso, es).
  • La lista de correo del idioma (en nuestro caso, kde-l10n-es@kde.org).
  • Verificar que está seleccionada la codificación UTF-8.
  • Verificar que se actualizará la cabecera del archivo al ser guardado.

Vista general de KBabel Las demás opciones suelen estar correctamente configuradas por defecto, así que no nos preocuparemos demasiado por ellas. Adicionalmente, si disponemos de una copia local del código fuente de los paquetes (algo común si somos programadores), podemos especificar su ubicación para que KBabel pueda encontrar el módulo que contiene los mensajes a traducir, lo que tal vez nos sirva de gran ayuda a la hora de traducir una frase dudosa.

Una vez configurado KBabel de forma adecuada, ya podemos dedicarnos a la tarea de traducir los paquetes que tengamos asignados.

Algunos aspectos a tener en cuenta

Durante la traducción de un archivo PO descubriremos un par de mensajes que hay que tratar de la forma adecuada. Se trata de NAME OF TRANSLATORS y de EMAIL OF TRANSLATORS. En ningún caso hemos de traducirlos.

  • Si somos la primera persona que traduce ese archivo, el campo msgstr de estos mensajes estará en blanco. En tal caso, lo que debemos hacer es poner nuestros datos personales en el campo msgstr (donde normalmente iría la traducción).
  • Si ese archivo ya ha tenido otros traductores anteriormente, nos limitaremos a añadir nuestros datos a los ya existentes en el campo msgstr, teniendo en cuenta que en ningún caso deberemos eliminar los que ya existieran allí.

Algunas personas opinan que el nombre del último traductor debería ir en primer lugar, ya que es la persona que actualmente se encarga de la traducción de ese programa, y si un usuario quiere ponerse en contacto con él, normalmente hará clic en el nombre del primer traductor que encuentre. Otros, en cambio, opinan que debe ir en último lugar, ya que el traductor actual de un programa es tan solo un revisor del trabajo que ya ha realizado previamente otra persona.

Independientemente de esta cuestión técnica, lo que sí está claro es que, al añadir nuestros datos, los separaremos de los existentes mediante una coma y no dejaremos ningún espacio en blanco entre dos nombres o dos direcciones de correo electrónico consecutivas. Por ejemplo:

msgid "_: NAME OF TRANSLATORS\nYour names"
msgstr "Nombre1 Apellido1,Nombre2 Apellido2"

msgid "_: EMAIL OF TRANSLATORS\nYour emails"
msgstr "email1@dominio.com,email2@dominio.net"

Otro aspecto importante donde suelen equivocarse los traductores noveles es la traducción de las formas plurales y de los comentarios. Ambas son parecidas, y nunca hay que traducir la primera línea (la que comienza por _: o por _n: y termina en \n). A modo de ejemplo, la siguiente entrada de un archivo PO contiene un comentario que no hay que traducir:

msgid "_: to view something\n&View"
msgstr "&Ver"

El siguiente ejemplo contiene una forma en plural cuyo comentario tampoco hay que traducir:

msgid "_n: %n file\n%n files"
msgstr "%n archivo\n%n archivos"

Como norma general, para traducir una forma plural hay que eliminar el comentario del principio y añadir tantas líneas separadas por \n como formas de plural tenga nuestro idioma. En el caso del español disponemos de dos formas: una para indicar un objeto y otra para indicar varios (o ninguno). Así, cuando traduzcamos una forma plural, tendremos que añadir dos líneas separadas por un carácter \n, como en el ejemplo anterior. Otros idiomas pueden tener más de dos formas de plurales.

Verificando las traducciones

Antes de empaquetar nuestro trabajo y remitirlo al coordinador, es muy recomendable que realicemos unas mínimas comprobaciones para asegurarnos de que todo estará bien.

Lo primero que habría que hacer es comprobar que no hemos utilizado palabras que no existen en nuestra lengua, y que tampoco hemos cometido faltas de ortografía. Para ello podemos utilizar la herramienta de comprobación ortográfica de KBabel, mediante la opción del menú Herramientas | Ortografía | Revisar ortografía.

Del mismo modo, sería muy conveniente realizar todas las comprobaciones disponibles en el menú de KBabel Herramientas | Validación, prestando especial atención a las de verificación de argumentos, formas plurales, etiquetas y aceleradores. Nunca deberíamos remitir nuestro trabajo al coordinador si alguna de estas herramientas falla.

Enviando nuestro trabajo al coordinador

Una vez que hayamos traducido todos los archivos que componen nuestro paquete (o bien una parte de ellos, por pequeña que sea), deberemos remitirlos al coordinador de nuestro equipo de traducción.

La mejor manera de hacer esto es crear un archivo comprimido que contenga toda la estructura original de los archivos que estamos enviando. Para crear este archivo comprimido se puede emplear la utilidad Ark que forma parte de KDE. El archivo final debería tener la extensión .tar.gz (o bien .tgz). Luego enviaremos este archivo por correo electrónico al coordinador de nuestro equipo de traducción, quien se encargará de subir nuestro trabajo al repositorio de KDE, con lo que estará disponible para todo el mundo.

Probando nuestro trabajo

Normalmente no podremos comprobar el resultado de nuestro trabajo a menos que nos descarguemos el código fuente de KDE (como mínimo el de los programas que sirven de base y el de los que estamos traduciendo) y lo compilemos e instalemos en nuestras propias máquinas. Esto es algo bastante complicado de realizar y no lo suele hacer casi nadie. De todas formas, la herramienta Konstruct nos puede ayudar a realizar todos los pasos de forma correcta, si estamos interesados en hacerlo. En lugar de ello, muchos traductores esperamos a que esté disponible alguna versión beta de KDE, la descargamos, la instalamos, y verificamos ahí nuestro trabajo. Después se deberán corregir todos los errores que se encuentren y volver a repetir el proceso.