Consejos para principiantes
El consejo más importante es el siguiente: no te pases de listo :-). Nada de sentarte en un sillón y gritar eso de "¡Camarero!". En un pub irlandés deberás ir a la barra a buscar tu consumición.
Cuando llegues a la barra, nada de "¡Camarero!", y tampoco vale eso de
tratar de llamar su atención chasqueando los dedos o levantando la mano.
El barman es (o debe ser) un auténtico conocedor de su
trabajo (y de cada milímetro cuadrado de su barra), y muy seguramente
sabrá el orden correcto de llegada de cada cliente. Cuando sea tu turno,
él se dirigirá a ti (claro que también es posible que en
algún pub de Dublin esto no sea del todo así, ya que las costumbres
extranjeras han hecho que algunos lugares pierdan parte de su encanto y tradiciones
originales).
Si pides una Guinness (algo más que obligado para quien no tenga el placer de conocerla), no te pongas histérico cuando veas que el camarero llena sólo media pinta y la deja en el mostrador (lejos de tu alcance) y se va a atender a otros clientes que llegaron después... Si lo haces, pondrás en evidencia que eres un auténtico novato :-). La cerveza Guinness (ese mágico y negro elixir curalotodo de Irlanda) es algo que necesita reposo... En efecto, se necesitan dos tiradas para servir una pinta. No te preocupes, que el barman te servirá tu Guinness en cuanto esté lista... O casi, ya que deberás esperar a que toda la espuma suba a la superficie. O sea, que seguirás demostrando que eres un novato si te pones a darle sorbos en cuanto te la pongan delante :-).
Paga en cuanto te sirvan, y luego desaloja la barra para que otros puedan acercarse a ella :-). A menos que quieras dar la nota, no dejes propina al pagar... Recuerda que al pub, entre otras cosas, se va a beber, y que juntando la propina de una pinta con las de unas cuantas más, conseguirás tener dinero suficiente para tomarte otra más ;-). Pero si tan raro eres que has entrado sólo para tomarte una pinta y sientes la necesidad imperiosa de dejar propina, en lugar de dársela al barman, métela en uno de los muchos cepillos que seguramente habrá en las proximidades de la barra. En la República de Irlanda suelen estar destinados a muchas misiones africanas (en los pubs católicos de Irlanda del Norte solían estar dedicados a los prisioneros políticos republicanos, entre otras cosas).
No seas tan refinado como para dejarte un par de dedos de cerveza en el vaso. Eso lo puedes hacer en tu propio país, pero no en Irlanda, sobre todo si alguien te invitó :-).
Cuando te inviten (algo que sucederá, a menos que seas bastante antisocial), no insistas en pagar la primera ronda: ¡te están invitando de verdad! Tranquilo, que ya te llegará el turno de pagar tu ronda :-).
Bebe tan deprisa como el irlandés que tengas a tu lado :-). Aunque es muy probable que serás incapaz de seguir su ritmo ;-).
¡Prohibido fumar!
Es cierto: en los pubs irlandeses ya no se fuma, al menos en los de la República de Irlanda. El día 29 de marzo de 2004 entró en vigor la ley que prohibe fumar en locales públicos, por lo que la típica imagen de pubs llenos de humo ya ha pasado a la historia. Aunque las maderas y las paredes impregnadas de nicotina desde tiempos inmemoriales todavía siguen estando donde estaban, se supone que ahora la atmósfera interior debe ser mucho más saludable...
Pero, hecha la ley, hecha la trampa, como se suele decir. No es que se siga fumando en el interior de los pubs, sino fuera de ellos. Ahora, cuando alguien quiere fumarse un cigarrillo, sale al exterior, se desahoga, y luego vuelve al interior del local :-).
También están comenzando a proliferar las terrazas exteriores en los pubs: si no se puede fumar dentro, la ley no dice nada de hacerlo fuera.
