Fenianismo y resurgimiento de las costumbres celtas

En 1858 John Doheny, James Stephens y John Mahoney fundaron la Hermandad Feniana. Posteriormente, Stephens volvió a Irlanda y fundó lo que luego se convertiría en la Hermandad Republicana Irlandesa. Los fenianos entendieron el poder de la propaganda, y fundaron un periódico, el Irish People, que comenzó a dar publicidad a las luchas por la independencia y a reclutar miembros y fondos tanto en Irlanda como en los Estados Unidos. La violenta supresión del Irish People a cargo del Royal Irish Constabulary y la oposición de la iglesia católica obligó a los fenianos a la clandestinidad, pero su filosofía de republicanismo y de nacionalismo irlandés cayó en tierra fértil.

Imagen de Charles Stewart Parnell En el terreno político, el fenianismo consiguió importantes mejoras de la mano del irlandés protestante Charles Stewart Parnell. Estas mejoras fueron más importantes para los campesinos irlandeses, a quienes desde principios de 1870 se les concedió el derecho de recoger los beneficios de sus esfuerzos en las tierras arrendadas.

El Fenianismo floreció en el terreno cultural, trayendo como consecuencia un resurgimiento de las costumbres celtas y gaélicas en respuesta al ímpetu del anterior movimiento de los Jóvenes Irlandeses. La Asociación Gaélica Atlética, fundada en 1884, y la Liga Gaélica, fundada por Eoin MacNeil en 1893, se convirtieron el la columna vertebral de un ampliamente popular redescubrimiento de la literatura, lenguaje, deportes, música y bailes celtas, todos ellos impregnados de catolicismo y nacionalismo republicano. Estas dos organizaciones sirvieron para alimentar a casi todos los revolucionarios que pronto surgieron para enfrentarse a los británicos. La Hermandad Republicana Irlandesa volvió a reaparecer silenciosamente y pronto se extendió gracias a las intensas actividades de reclutamiento llevadas a cabo durante los eventos atléticos gaélicos.

En el terreno político, P. M. Gladstone promovió en 1886 el primer estatuto de autonomía, que fue derrotado en el parlamento ese mismo año, y nuevamente en 1892.

Este resurgimiento celta trajo consigo la aparición de famosos escritores como W.B. Yeats, James Joyce, Seán O'Casey, Oscar Wilde, G.B. Shaw, Lady Gregory, J.M. Synge y, algo más tarde, Samuel Beckett. Sus obras trataban mayoritariamente sobre temas celtas, y eran de tan alto calibre que cautivaron la imaginación de todo el mundo, aunque fue entre sus paisanos irlandeses donde el impacto se tornó más potente. Ellos volvieron a encender el orgullo de la herencia celta que de forma tan terrible había sufrido bajo oscuros siglos de opresión.

Imagen de Arthur Griffith Aprovechando este aumento del orgullo nacional, una asociación de grupos de discusión política, devotos de la idea de independencia irlandesa, se constituyeron en lo que denominaron Sinn Féin ("nosotros mismos") en 1905. Inspirados por Arthur Griffith, cuyo periódico The United Irishmen se mostraba favorable a cambios no violentos, el Sinn Fein expuso públicamente una plataforma de independencia económica basada en el desarrollo de industrias irlandesas nativas. Cuando decreció la popularidad del Sinn Fein, debido en gran parte a la oposición del clero católico, se alió secretamente con los líderes de la clandestina Hermandad Republicana Irlandesa.