La Home Rule (autonomía)
A pesar de los repetidos intentos de aprobar un Proyecto de Ley de Autonomía
(Home Rule Bill), los Unionistas irlandeses se las
arreglaron siempre para hacer fracasar esta medida. Finalmente en 1912, gracias
a los esfuerzos de John Redmond, los Nacionalistas
irlandeses parecían estar al borde de superar los obstáculos parlamentarios
para aprobar la autonomía. Los Unionistas irlandeses declararon
que se opondrían de cualquier forma posible y amenazaron con resistirse
a la fuerza a la aprobación del proyecto de autonomía.
Para respaldar esta amenaza fundaron la Fuerza de Voluntarios del Ulster, que pronto llegaron a ser unos 110.000 hombres. La Hermandad Republicana Irlandesa respondió con la creación de los Voluntarios Irlandeses, con cerca de 180.000 miembros. El ejército británico destinado en Irlanda comprendió que pronto sería obligado a hacer respetar el proyecto de autonomía. Para dejar bien claro que las simpatías del ejército británico estaban del lado de los Unionistas, los oficiales de un regimiento amenazaron con amotinarse. Con organizaciones políticas comenzando a transformarse en paramilitares, y con ambas partes haciendo acopio de armamento, Irlanda se encontró de repente al borde de la guerra civil. El proyecto de autonomía se aprobó finalmente en 1914, pero el estallido de la Primera Guerra Mundial forzó la suspensión de la ley, con lo que se retardó lo que ahora parecía una inevitable escalada militar.
