La invasión anglonormanda

Todo comenzó durante el reinado de Enrique II de Inglaterra, cuya ayuda fue reclamada a mediados del siglo XII (en 1169) por Dermont Mac Murrough, el desposeído rey de Leinster, en medio de una de las incesantes luchas mantenidas por los nobles irlandeses. Las tropas anglonormandas, al mando de Ricardo de Clare (Strongbow), aprovecharon la desunión de los irlandeses para invadir rápidamente casi toda la isla, prometiendo tierras a sus guerreros anglonormandos. De este modo consiguió colonizar la mayor parte del centro y del este del país.

En 1172 el Papa confirmó el señorío de Enrique II de Inglaterra sobre toda Irlanda. En 1177 las fuerzas de Juan de Councy invadieron el Ulster. Durante el siglo siguiente los anglonormandos afianzaron su poder en la isla. En la batalla de Down en 1260 murió Brian O'Neill, uno de los más famosos caudillos irlandeses.

Cuando parecía que todo había concluído, los insurrectos señores irlandeses comenzaron a reorganizarse. Contrataron mercenarios escoceses (galloglaich) para luchar contra los invasores, lo que propició la conquista de la isla por parte de éstos en 1315, año en que Edward Bruce se coronó rey de Irlanda (murió en 1318 durante el transcurso de una batalla).

Entre los años 1348 y 1351 muere un tercio de la población de la isla a causa de la peste negra. Al cabo de unas generaciones, los irlandeses acabaron asimilando a los conquistadores normandos, quienes fueron vistos entonces por los ingleses como "más irlandeses que los propios irlandeses". Para contrarrestar esta preocupante situación, el por entonces rey de Inglaterra, Eduardo III, promulgó el Estatuto de Kilkenny en 1366, que se convirtió así en la primera de las muchas leyes inglesas para privar al pueblo irlandés de sus derechos más fundamentales, elevando a los colonos a un estado social superior. Este estatuto prohibía el matrimonio entre anglonormandos e irlandeses.

En 1394, el rey Ricardo II de Inglaterra desembarca con sus tropas en Irlanda para afianzar su control sobre la isla, pero es derrotado por Art Mac Murrough, rey de Leinster. Cinco años más tarde repitió el intento, aunque no consiguió resultados definitivos.