Paisaje, flora y fauna

El paisaje irlandés: su flora y su fauna

Para muchos el paisaje de la isla constituye uno de sus principales atractivos. Desde las turberas y lagos de las tierras interiores hasta los altos acantilados e islas rocosas del oeste, media isla se cubre de inmensos prados de color verde, fruto de la intensa lluvia, que han hecho que mucha gente identifique a este color como un símbolo de Irlanda. En la actualidad apenas hay bosques naturales, aunque en tiempos prehistóricos toda la isla se encontraba cubierta por densos bosque de robles y olmos. Si el paisaje irlandés es atractivo, no lo son menos sus hermosos cielos, llenos de tonos azules y grisáceos, y de hermosas puestas de sol.

 

Las costas accidentadas

Cliffs of Moher En el extremo norte y oeste de la isla predominan las costas accidentadas, salpicadas de impresionantes acantilados, como Slea Head (en la península de Dingle), Mizen Head, los Cliffs of Moher, Inishmore (en las Islas Aran), Giant's Causeway (la Calzada del Gigante), o los Slieve League, los acantilados más altos de toda Europa. También se pueden encontrar a lo largo de todo este trozo de costa numerosas islas igualmente accidentadas, como las Islas de Aran, las Skellig y la isla de Tory, entre otras.

En muchos de estos acantilados e islas del oeste encuentran abrigo muchas aves marinas, que forman grandes colonias (como la de alcatraces de Little Skellig); también suelen ser comunes las chovas. Entre las plantas que predominan por estas zonas se encuentran la hierba del Olimpo y la colleja marina, que salpica con sus flores blancas la cumbre de muchos acantilados y bancales de guijarros.

 

Los lagos, ríos y pantanos

En la zona central predominan los lagos, ríos y pantanos, un paisaje muy húmedo que es debido a las abundantes lluvias. Las zonas más importantes son las que circundan a los ríos Shannon y Erne. Otros lagos importantes de la isla son el Neagh (en Irlanda del Norte), el Derg y el Eske (en Donegal), el Gill, el Allen, el Arrow, el Conn, el Mask y el Corrib (en la zona centro-oeste), el Ree, el Derg (en el curso del Shannon), y los lagos de Killarney. Los ríos más importantes de la isla son el Foyle y el Bann (en Irlanda del Norte), el Boyne, el Liffey y el Slaney (en la zona este), el Nore, el Suir, el Blackwater y el Lee (en el sur), y el más importante de todos, el Shannon (en el oeste). Entre los cursos de agua artificiales se encuentran el Royal Canal y el Grand Canal.

Entre las aves que prefieren las zonas lacustres destaca el colimbo de gran cresta. En las zonas bajas de los lagos crecen lobelias acuáticas, cuyas hojas permanecen por debajo del agua, siendo sólo visibles sus flores lilas que se sustentan sobre la superficie. En los prados y marismas circundantes crecen conizas de flores amarillas.

 

Los terrenos montañosos

Trabajando en una turbera La mayor parte del terreno montañoso de Irlanda está cubierto de turberas de cobertura, muy comunes en Connemara. No existen altas montañas en la isla, y las escasas alturas se reparten en macizos montañosos, como las Montañas de Wicklow (al sureste), las Montañas de Mourne y Donegal (en el norte), las Montañas de Connemara y Silvermine (en el oeste), y las Montañas de Caha, Boggeragh, Galty y Comeragh (en el sur). La cumbre más alta es el Carrantuohill (1 041 m). En las turberas de la zona central la vegetación es más alta. Los páramos más altos y secos se cubren de brezo y prados exiguos.

El culiblanco, que vive en las laderas rocosas y en los brezales, tiene un inconfundible dorso blanco; salta de un lado a otro zambulléndose y cazando moscas. El mirto es una de las plantas más típicas de las turberas.

 

Las praderas

Pero la imagen más ampliamente difundida de Irlanda son sus interminables pastizales verdes donde pastorea apaciblemente el ganado. Casi toda la isla está cubierta de estos verdes prados. Los métodos agrícolas tradicionales que se emplean en muchas de estas zonas (especialmente en el oeste) son muy beneficiosos para la vida silvestre.

Son muy comunes los grajos. El rascón, a pesar de estar amenazado de extinción, encuentra un paraíso en las zonas occidentales, donde anida en los campos de heno.

 

Otros animales típicos

Entre los animales típicos de la isla (aparte de las aves y del ganado de la zona) se pueden encontrar ciervos rojos (en las colinas de Connemara), martas cibelinas (de hábitos nocturnos), focas grises y nutrias. Las ardillas rojas están bastante más extendidas que las grises, y los ratones silvestres son los únicos roedores pequeños autóctonos. Es sorprendente la ausencia casi total de serpientes y anfibios (aunque en algunos lugares se encuentran sapos Natterjack).