Pronunciación del andaluz

Ante todo, conviene aclarar que la pronunciación andaluza no es única. Se distinguen diversas zonas en las que predomina una u otra forma de pronunciar las palabras. E incluso dentro de la misma zona es posible encontrar personas que pronuncian algunas palabras de forma distinta al resto. A grandes rasgos, se pueden distinguir tres zonas de pronunciación básica: la de seseo, la de ceceo, y la de diferenciación de los sonidos /s/ y /z/. También conviene aclarar que algunas personas realizan esta diferenciación de sonidos incluso dentro de las zonas de seseo y de ceceo.

Entre las principales características de la pronunciación andaluza cabe destacar:

  • El seseo, común en algunas provincias andaluzas (aunque no exclusivo de ellas, ya que también es típico de otras provincias de la Península, las Islas Canarias y toda la América hispana). Como curiosidad, los hablantes del español en todo el mundo que utilizan el seseo son mayoría frente a los que no lo usan, hecho por el cual el seseo está plenamente aceptado por la Real Academia Española.

    Ejemplos:

    caza > /kása/
    cabeza > /kabésa/
    princesa > /prinsésa/
    zapato > /sapáto/
    corazón > /korasón/
    cedazo > /sedáso/

  • El ceceo es exclusivo de otras provincias andaluzas, ya que no se da en otras partes donde se habla el español.

    Ejemplos:

    casa > /káza/
    sereno > /zeréno/
    sombra > /zómbra/
    queso > /kézo/
    sesión > /zezión/
    cesión > /zezión/

    El seseo o ceceo de la x inicial o intervocálica es bastante común en todas las zonas donde se dan estas formas de pronunciación.

    Ejemplos:

    examen > /esámen/
    xilófono > /silófono/
    examen > /ezámen/
    xilófono > /zilófono/

    Como ocurre en los ejemplos anteriores de seseo y ceceo, muchas veces se produce ambigüedad y es necesario recurrir al contexto de la frase para identificar una determinada palabra (y no siempre ocurre así, como en la frase me voy de casa, en el caso del seseo, o me voy de caza, en el caso del ceceo, en los que hay que recurrir a un contexto más amplio que el de la frase, como es el de la conversación).

    Ejemplos:

    me voy de casa > /me bói de kása/
    me voy de caza > /me bói de káza/

  • El yeísmo no es exclusivo de Andalucía, ya que está muy extendido por otras zonas (prácticamente toda la Península), aunque es casi general entre los andaluces.

    Ejemplos:

    gallo > /gáyo/
    cuello > /kuéyo/
    llano > /yáno/
    llave > /yábe/
    llaga > /yága/
    callo > /káyo/

  • La supresión de la -s final en los plurales y otras palabras terminadas en s también es algo común, pronunciando en forma abierta la vocal que quedaría al final de la palabra.

    Ejemplos:

    adiós > /adiò/
    más > /mà/
    soles > /sólê/
    casas > /kásâ/
    máquinas > /mákinâ/
    pues > /puè/

    Aunque en la actualidad es poco común, algunas personas tienden a unir la s final de una palabra con la vocal inicial de la siguiente, pero no pronunciándolas como una única palabra, sino como dos separadas, dando la impresión de que la segunda palabra comienza por s.

    Ejemplos:

    los hijos > /lô síjô/
    las aves > /lâ sábê/

  • El cambio de la terminación -ado por -ao está muy extendido (y no solo en Andalucía).

    Ejemplos:

    mirado > /miráo/
    prado > /práo/
    vado > /báo/
    rebelado > /rebeláo/
    arado > /aráo/
    cansado > /kansáo/

Otras características más localizadas y no tan extendidas de la pronunciación andaluza son las siguientes:

  • El cambio de las terminaciones -edo, e -ido por -eo e -ío, respectivamente. En algunas ocasiones también se puede observar el cambio de la terminación -udo por -úo.

    Ejemplos:

    dedo > /déo/
    pedo > /péo/
    comido > /komío/
    colorido > /kolorío/
    picudo > /pikúo/
    embudo > /embúo/

  • La pérdida de la -d- intervocálica en general. En algunos casos también se puede perder la d- inicial.

    Ejemplos:

    madero > /maéro/
    cadena > /kaéna/
    ladera > /laéra/
    desmayado > /emmáyao/
    desperdicio > /epperdicio/
    me dijo > /me ího/

  • En algunos casos, también es característica la pérdida de otras consonantes finales, como -b, -c, -d, -j, -l, -r, -x o -z. En todos estos casos, la vocal final se pronuncia siempre en forma abierta.

    Ejemplos:

    mihrab > /mirà/
    bloc > /blò/
    abad > /abà/
    reloj > /relò/
    sal > /sà/
    amor > /amò/
    relax > /relà/
    paz > /pà/

  • La aspiración de la h inicial (y, a veces, intercalada) también es una práctica común en ciertas zonas. En muchos casos, esta forma de hablar ha dado origen a nuevas palabras en el léxico español, como jolgorio (que antes se escribía holgorio, aspirando la h inicial al pronunciarla). También la j y la g sonora tienen un sonido aspirado como norma general.

    Ejemplos:

    hoyo > /hóyo/
    ahorcar > /ahorcà/
    flojo > /flóho/
    gitano > /hitáno/
    jirafa > /hiráfa/
    ajonjolí > /ahonholí/

    Es una práctica común la aspiración de la /z/ y la /s/ al final de una sílaba (no situada al final de una palabra). Aunque en este caso, más bien se tiende a repetir de forma diferenciada el sonido de la consonante que la sigue.

    Ejemplos:

    pasta > /páhta/
    bizco > /bíhco/
    historia > /ihtória/
    pasta > /pát-ta/
    bizco > /bíc-co/
    historia > /it-tória/

  • También es típico en muchas palabras el cambio de la h, b o v inicial por una /g/. En algún caso también se antepone una g a una palabra que comienza por vocal, aunque no es una práctica habitual.

    Ejemplos:

    hueso > /wéso/
    huerto > /wérto/
    Huelva > /wérba/
    bueno > /wéno/
    vuelta > /wérta/
    oler > /golè/

    Aunque es bastante infrecuente, algunas personas (y únicamente al hablar), suelen añadir una /a/ al inicio de otras palabras que comienzan por consonante, cambiando de género la palabra en estos casos.

    Ejemplos:

    moto > /amóto/
    foto > /afóto/
    radio > /arrádio/
    la moto > /el amóto/
    la foto > /el afóto/
    la radio > /el arrádio/

    El fenómeno opuesto, la pérdida de la /a/ inicial, también es posible (con o sin mutación de la consonante que le sigue), aunque también es bastante raro.

    Ejemplos:

    agujero > /buhero/
    agilipollado > /jilipoyáo/

  • En algunos lugares también es característico el sonido sh (/§/) del dígrafo ch.

    Ejemplos:

    chocolate > /§okoláte/
    champán > /§ampán/
    ocho > /ó§o/
    cacho > /ká§o/

  • El cambio del sonido de la letra /l/ por el de la /r/ en algunos términos también es una práctica bastante extendida, especialmente en el ámbito rural. También se puede dar el caso inverso, aunque es menos frecuente (y solo en zonas muy específicas). De igual modo, también suele ocurrir el cambio del sonido /g/ sorda por el de la /b/ en ciertas palabras.

    Ejemplos:

    alrededor > /arrededò/ o /arreò/
    calavera > /karabéla/
    carabela > /kalabéra/
    calamar > /karamà/
    calamares > /karamálê/
    cerebro > /zelébro/
    aguja > /abúja/

  • El apócope de ciertas palabras contiguas también es característico.

    Ejemplos:

    de esto > /dét-to/
    de eso > /déso/
    de aquello > /dakéyo/
    de adónde > /daónde/

No obstante, a pesar de todos estos cambios en la pronunciación de muchas palabras, siempre se sigue la grafía española oficial a la hora de escribirlas, a excepción de las palabras que no tienen equivalente en español.

También es interesante destacar que en la variante andaluza de la lengua española nunca se suele cometer laísmo, leísmo ni loísmo, tan típicos de la región central de la Península, y bastante extendidos en la actualidad por otras regiones (especialmente en Cataluña).

 

Símbolos usados

/´/ > sobre vocal cerrada tónica
/`/ > sobre vocal abierta tónica
/^/ > sobre vocal abierta átona
     
/b/ > b, como en baca
/ch/ > ch, como en choza
/§/ > sh, como en shampán
/d/ > d, como en dedo
/f/ > f, como en farol
/g/ > g sorda, como en gato
/h/ > h aspirada, como en holgorio
/j/ > j o g sonora, como en gitano o jaleo
/k/ > k, c oclusiva o q, como en casa o queso
/l/ > l, como en letra
/ll/ > ll, como en llave
/m/ > m, como en madre
/n/ > n, como en nunca
/ñ/ > ñ, como en ñame
/p/ > p, como en pueblo
/r/ > r sorda, como en arándano
/rr/ > r sonora, como en rabo o arreciar
/s/ > s, como en salto
/t/ > t, como en techo
/w/ > w o gu, como en Washington
/x/ > x o ks, como en xilófono
/y/ > y consonante, como en yema
/z/ > z o c sonora, como en ceniza